Depuración de agua de lavadoras de aceitunas

El sistema de depuración de agua de lavadoras de aceitunas de MORAL TORRALBO, S.L.U. se ha desarrollado a partir de una tecnología propia, fruto de meses de investigación para el mejor conocimiento del comportamiento de este tipo de aguas.

Las aceitunas procedentes del olivar llegan a la almazara, y  son llevadas al proceso de lavado para eliminar todo tipo de suciedad. Las aceitunas provienen tanto directamente del árbol como del suelo y dependiendo de la fecha de recogida y de la climatología estas llegan a la fábrica con una gran cantidad de suciedad, tierras y arcillas.

Para eliminar estos tipos de suciedad es para lo que se emplean las lavadoras con agua, dando lugar a un agua residual, ya que después del proceso de lavado esta agua arrastra una gran cantidad de barros, restos de ramas, hojas, frutos rotos, etc. adquiriendo un color pardo oscuro y una gran carga orgánica e inorgánica muy contaminante para ser vertida al cauce publico.

GALERÍA. TRATAMIENTO DE ALMAZARAS.

Mediante un tratamiento correcto del agua de lavadoras de aceitunas, esta se puede verter a desagüe municipal ó cauce público (en función del tratamiento posterior del agua), mejorando el medio ambiente y reduciendo el volumen de las balsas de acumulación de aguas sucias y alpechines.

El sistema de depuración de aguas de lavadoras de aceitunas utiliza un proceso de separación de sólidos en suspensión por medio de flotación y de decantación, fenómeno que se produce a la vez permitiendo obtener un agua clarificada óptima.

Para obtener el máximo rendimiento de eliminación de contaminantes del agua se emplean productos químicos para conseguir la coagulación y floculación de las materias en suspensión.

La sedimentación ó decantación: se realiza en el decantador y consiste en bajar y depositar las particulas coloidales más pesadas a la parte inferior del mismo para que puedan ser extraídas por la válvula de salida del fondo.

La aireación es la mezcla del agua con el aire que tiene por objeto crear unas microburbujas que tienen un poder de ascensión suficiente para arrastrar hacia la superficie del flotador los flóculos de poco peso, formados por materia orgánica y grasas.

Aunque el proceso de “Coagulación-Floculación-Decantación” puede remover hasta el 80/90 % de la turbidez y del color de una masa de agua, una fracción muy pequeña de los sólidos permanece aún en suspensión y debe ser retenida por un filtro, para clarificar completamente esta agua de salida. El filtro que se usa para el afinado del agua es un filtro bicapa, el cual esta compuesto por materiales filtrantes en su lecho.

Los sólidos flotados y decantados producidos en el flotador-decantador, son llevados a un depósito de acumulación, desde este depósito se traspasan al depósito de tratamiento de lodos.

La deshidratación de los lodos se produce cuando el lodo llega a los sacos filtrantes, donde el agua va escurriendo de los mismos y quedando atrapados los lodos por la tela filtrante, el agua de escurrido es enviada a cabecera de planta.

Una vez el saco filtrante esta lleno ó no permite el exudado correctamente, este se cambia por otro nuevo y se retira a la zona de secado.

La planta de depuración de aguas de lavadoras es totalmente automática, iniciando el proceso de depuración y deteniendo el mismo cuando las sondas de nivel de agua instaladas en la planta así lo determinan.